Crónicas de una ciudad Amorosa (I parte)

Panamá es el país con la peor distribución del mundo, un laboratorio social para otros países del mundo, está ciudad ha experimentado armas de última tecnología para invadir otros mundos, otros pueblos, está ciudad de mil culturas y de falta de identidad, desprecia a los habitantes originarios, historias ocultas en los libros, la ciudad con el costo más caro de electricidad del mundo, una comida cuesta más que en Italia, aquí los camisas amarillos son los ancianos jubilados que protestan en las calles, está es mi ciudad y estas mis crónicas.

En esta ciudad hay fantasmas que caminan en luna llena, 800 combatientes de la Batalla de Calidonia de 1900 yacen con sus balas incrustadas cogidos de dolor, lo puedes escuchar las noches de julio, en las noches de diciembre miles de espíritus brindan en navidad, una navidad que nunca les llego puesto que fallecieron que el holocausto de las bombas norteamericanas. Esta ciudad deambulan muertos mártires, estudiantes atravesados con cañones mientras sus voces se apagan cada enero mientras gritan go home. En esta ciudad habitan mis espíritus, millones de hermanos indígenas esclavizados y asesinados por la colonia española en esta ciudad de la plaza Gandhi vende mi hermano Nakasaki cigarrillos extranjeros desde el inframundo de la Madre Tierra.

Los médicos tradicionales Kunas curan con plantas medicinales y cantos tradicionales, poemas para curar las dolencias, ellos despiertan a las semillas de cacao en un sahumerio encendido y con sus poemas le cantan a la tierra y a las plantas, pero a veces me asombran verlos caminando por las calles, algunos trabajan cocinando en restaurantes, a lo mejor te ha limpiado la mesa o es un guardia de seguridad de algún almacén de la calle central, me siento como si viera un médico especialista que limpia las aceras, solo los Kunas reconocen su ciencia, lo saludamos y ofrecemos pleitesía. En cambio la mirada de un panameño ni siguiera lo determina, para el transeúnte es invisible, no sabe que es poeta que no cura con pastillas ni cirugías sino con poemas y que hoy en día las universidades más prestigiosas inician esas nuevas cátedras de estudio. A lo mejor hoy en una fonda o restaurante le pediste un café y el miro profundamente tus dolencias en silencio. Hay poetas que caminan por esta ciudad.

Hay un sacerdote católico que obtiene todas las gorras de los partidos políticos, cuando se aproxima el candidato de un partido X, se pone su gorra del partido, el candidato pide su bendición y el sacerdote su apoyo para mejorar la iglesia. El empresario dona a todos los partidos políticos, nunca pierde siempre recibirá el triple de su donación al partido, prebendas y leyes a su beneficio. En alguna isla de Kuna Yala, se aproxima el candidato a presidente de la República, todos los comuneros izan su bandera a lo alto de las chozas, cuando se marcha el candidato luego de las promesas de campaña, un vigilante grita avisando la aproximación del próximo candidato, todos a lo unísono cambian de bandera e izan la otra bandera del otro partido.

En la gasolinera de la esquina llega la patrulla de policías para limpiar el carro luego de una jornada larga de protestas, arrestos y trifulcas familiares, hay jóvenes que por unos dólares limpian la limusina policíaca. La policía ha obtenido marihuana de algún narcotraficante, los dólares para el lavado se esfuma en una jalada colectiva.

En esta ciudad amorosa hay más cantinas y bares que bibliotecas, hay más casinos y McDonald’s que librerías, hay más venezolanas que panameñas en los bares, no podrás encontrar nunca un libro de Eduardo Galeano, Chomsky pero si Paulo Goelho, biblias. La cerveza es mucho más barata que un libro, nadie lee en el metro, aunque puede haber siempre un loco que lea. En el metro de Panamá hay anuncios de alimentos procesados como la Nestle o Maggi, pero nunca veras un anuncio de alguna actividad cultural de la alcaldía o del Instituto Nacional de Cultura.

Panamá tiene más rascacielos que cualquier país de Latinoamérica y el Caribe, algún edificio de Trump, enormes edificios de vidrios frente al mar pacifico, pero están vacíos, no viven mucha gente, son edificios para el lavado de dinero, edificios huecos sin vida, en la invasión militar norteamericana no cayo ningún rascacielos, sino las casas de madera y edificios de los barrios pobres agujereados por bombas y rayos laser.

En la ciudad de Panamá no encontraras en Google maps los bares Kunas, están en puntos estratégicos para no detectarse por internet, allí puedes comer comida tradicional kuna, tomar cerveza y escuchar Rock, bachata, reggaetón o música de la nueva trova y protesta social, pero no jazz, ni música clásica. En los mapas turísticos no aparecen los centros de comida Kuna, no está negada para turistas, a veces puedes cantar Karaoke e imitar a Vicente Fernández, rancheras y baladas son las más escuchadas, estos espacios sin tiempo son mis lugares preferidos de esta ciudad.

En esta ciudad todos cruzan las calles corriendo, aunque sea por las líneas blancas, aunque este en luz roja, aunque este un policía de tránsito, cuando camino por las calles de Brasilia o Europa, si pisas la calle, automáticamente se detienen los automóviles, en la ciudad de Panamá uno debe estar mirando en ambas direcciones de una calle y salir corriendo, cuando camino por las calles de algún país de Europa cruzo las líneas blancas corriendo.

En esta ciudad amorosa nadie abraza árboles, a nadie se le ve conversando con las piedras o con las plantas medicinales, nadie sueña con las flores o con el útero de la madre tierra, nadie saluda al sol, ni a las nubes, ni agradece la fluidez del agua ni el beso de la lluvia, en está ciudad nadie intercambia semillas nativas, en esta ciudad perdieron la conexión con la tierra, nadie come alimentos orgánicos ni le pide permiso y perdón a los árboles para ser talados y demolidos. Pero es una ciudad diversa multicultural y multilingüe puedes escuchar el murmullo de muchas lenguas, asiáticas, árabes, castellano, haitianos, hindúes, Kunas, Emberá, Wounaan, puedes toparte con turistas gringos, rusos o japoneses, también la lengua de los borrachos y prostitutas.

Manigueuigdinapi Jorge Stanley Icaza, 20 de marzo de 2019

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.